ebook-vs-bookEsta parece ser una de las preguntas más trilladas en esta década cargada de cambios e innovaciones tecnológicas. Y aunque nos cansemos de escuchar las diversas opiniones respecto a si es más ecológico leer en un dispositivo o si es mejor para nuestros ojos el hacerlo en un libro físico; estas preguntas, que nunca antes habíamos tenido que preguntarnos, necesitan una respuesta.

Pero al final del día este tipo de asuntos se reducen a preferencias personales; que a veces se ven influenciadas por las opiniones de “expertos”. Pero si tomamos en cuenta los factores a favor o en contra de leer en una u otra manera, la balanza parece no querer inclinarse hacia ninguna de las dos.
Pues si bien es cierto que hay cierto toque romántico en leer un libro con olor a recién impreso y dar la vuelta a las páginas; la comodidad de poder tener acceso a un libro con un solo click hace que estos dispositivos de lectura sean atractivos también.

Leyendo un artículo del NY Times, que habla precisamente sobre este tema, me percaté de algunas desventajas que tiene el uso excesivo de la tecnología, incluso en el sentido literario. Pues si bien es cierto que existen muchas facilidades con la tecnología, no podemos olvidar que estamos sujetos a un constante bombardeo de los medios de comunicación, que cada día nos están llevando a convertirnos en “dependientes de la tecnología”. Y existen las típicas críticas a esta adicción, como la pérdida de la comunicación y relaciones humanas; pero también hay otros problemas que vienen como consecuencia de ello. Por ejemplo, estamos sujetos a la fácil distracción que un aparato con tantas funciones nos presenta; nos sentimos tentados a investigar sobre un tema que leímos, o nos recordamos que teníamos que enviar un correo. Y puedo identificarme completamente con esta situación, pues suele suceder.

Y no se trata de desconectarnos por completo de la tecnología y de las redes sociales, pues éstas son sumamente útiles en muchos sentidos. Pero no debemos olvidarnos que necesitamos tiempo a solas, tiempo para pensar, tiempo para desconectarnos del constante bombardeo de noticias y opiniones ajenas para así poder formar las propias. Debemos tomarnos tiempo para leer y para disfrutar de este pasatiempo; y si lo puedes hacer con un dispositivo, que bien. Pero si eres como yo, mejor será que compres un libro, te desconectes un rato de la tecnología, y te sientes a leer.