O como se le conoce en inglés “Blind date with a book” es un nuevo trend en las bibliotecas alrededor del mundo. Bibliotecas como: Rockville Center Public Library, Richland Library, Brampton Library, entre otras; han implementado este nuevo concepto de presentarle a sus usuarios libros empacados, en los que el usuario prestará un libro sin los prejuicios de su autor o temática.

El ejercicio funciona de la siguiente manera: las bibliotecas colocan una serie de libros empacados, escribiendo en el empaque pistas o más bien características que definen al libro. Pero lo interesante de esta dinámica no es solamente llevarse el libro, sino la retroalimentación que las bibliotecas reciben de la “cita” a través de las tarjetas que se colocan en el libro en las que el lector calificará su experiencia con la lectura. Este ejercicio es enriquecedor en ambas vías; para la biblioteca mostrará qué tipo de libros prefieren sus usuarios, y a los usuarios les presenta la oportunidad de leer un libro que quizá no leerían generalmente y podría llegar a ampliar su visión en los diferentes géneros literarios a explorar.

En fin, con este nuevo trend finalmente se evita que como lectores cometamos el error de “juzgar a un libro por su portada”.

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