Este miércoles 14 de agosto cambiamos de rector; y como dijo Marta Yolanda, le decimos adiós a un nuestra propia versión de John Galt, Giancarlo Ibárgüen Segovia. Un hombre, que al igual que Galt, luchó por la causa de la libertad y supo apreciar el valor de las ideas y la difusión de las mismas. No queda más que hacer eco a lo que se dijo en el acto de transición de rectoría; pues vemos con nostalgia lo que dejamos atrás, pero esperamos con ilusión lo que viene. Quisiera dejarlos unas palabras del doctor Giancarlo:

“Nunca me sentí como un director de orquesta, que con su batuta da órdenes y les indica a los músicos lo que deben hacer, sino como un miembro más de un conjunto de jazz, que lo único que hace, con el resto del equipo, es marcar el ritmo. A la UFM le esperan tiempos mejores. Toma el liderazgo ahora Gabriel Calzada – una persona que goza de toda mi admiración, confianza y respeto. El tendrá la suerte de seguir llevando adelante con ustedes esta gran obra que heredamos de nuestro querido Muso [Manuel F. Ayau].”

A las que respondo que, el gusto fue nuestro de pertenecer a tan ilustrada banda de jazz.