Hasta la muerte

Amos Oz
Amos Oz

Hasta la muerte
Amos Oz
Siruela, Debolsillo
2010, pp. 168

Guillaume de Touron miraba a los hombres que lo acompañan en la cruzada que emprendió cuando corría el año de 1096. En él, ya estaba sembrada la duda de que en su empresa de redimir Tierra Santa y encontrar paz de espíritu se encontraba un traidor, un judío.

Amos Oz transporta su preocupación por la situación del pueblo de Israel a un escenario innovador, el de las Cruzadas convocadas por Urbano II en Clermont, en el año de 1095. Oz sabe que su gente ha sido utilizada como chivo expiatorio en más de una ocasión histórica, y planta este conflicto como una semilla en la mente de un noble venido a menos, que anticipa por un milenio la transformación del antisemitismo religioso en racial y posteriormente, en ideológico. Y es precisamente en contra de este último que la voz de Oz se ha hecho escuchar en Israel y el resto del mundo, por medio de su literatura.

Hasta la muerte es la segunda de dos novelas cortas que se integran en una compilación homónima. En ella, y respondiendo a la duda de Touron, el jorobado Claude atisba una respuesta en forma de parábola que evoca la imagen de Judas y el mito del asesinato de un Dios: “un lobo disfrazado por principio exagerará su disfraz”.

Así, metafórico y un tanto musical, es el lenguaje que sienta el tono para una novela que pone ante un espejo a cualquiera con una opinión más o menos formada sobre el conflicto actual del Estado de Israel, así como de los acontecimientos históricos que dieron lugar a su nacimiento en 1948. Y es en el reflejo de su propio retrato donde adquiere sentido la narrativa de Amos Oz, no en el propio desarrollo de las hazañas de los cruzados que apuntan a una Jerusalén efímera que ocupa las reflexiones de un grupo abatido y que parece contrastar con los felices cantos de la flauta que los acompaña.

En el trayecto, no son sólo los obstáculos naturales los que se interponen a los cruzados de Touron. El propio tormento por justificar su anhelo de paz al final del camino y de redención de la ciudad de Dios termina por dar primacía a un abstracto por encima del concreto que representa el judío que durante el camino sería sacrificado por la grey cristiana. Esa búsqueda eterna termina por corromperlos: asesinan judíos a la orden del día a medida que declinan sutilmente en un profundo silencio de sospechas mutuas que provoca un cambio de rumbo, una profunda y continua redefinición del concepto de Jerusalén y que trae a la superficie los motivos básicos de la traición que a Oz tanto aqueja.

Un viaje al imaginario de Amos Oz

Nuestra biblioteca tiene varios títulos de Amos Oz. Tenemos en proceso de compra Hasta la muerte pero de la biblioteca de este autor, fuerte candidato para el Premio Nobel de Literatura. Sobre todo, puedo recomendar su novela central Una historia de amor y oscuridad, donde trata sobre los temas que conforman el imaginario de Amos Oz y el movimiento pacifista en medio oriente de forma mucho más extensa.

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4 Comments Add yours

  1. Es muy bueno encontrar otros puntos de vista. La literatura y el pensamiento horizontal permite conocer los diferentes intelectos.
    Buen articulo. Gracias por compartir.

  2. Jorge Bravo fernández says:

    Acabo de terminar de leer estas dos novelas cortas de Amos Oz que la editorial Siruela ha agrupado con el nombre de la segunda: “Hasta la muerte”. Lo primero que me gustaría decir es que, si bien el autor pone personajes judíos en sus obras, lo mismo podría hacer un escritor norteamericano al poner personajes de sus libros en los Estados Unidos. No creo que especialmente Amos Oz esté ocupándose de asuntos judíos cuando escribe, aunque la impronta de su ascendencia judía y su nacionalidad israelí no pueda pasar desapercibida. Es decir, so capa de temas judíos, se tratan cuestiones que implican al ser humano genérico.
    Ambas novelas son magníficas. En la primera, “Amor tardío”, su personaje protagonista es un hombre que entra en la senectud después de toda una vida condicionada por la Historia y la Política. Primero en la Unión Soviética, donde luchó a favor de la revolución y después ha sido víctima de las purgas antisemitas, y más tarde en Israel donde ha emigrado y se dedca a dar conferencias sobre el peligro que significa la U.R.S.S. para los judíos y para la Humanidad. El hombre, solitario y viejo, palpando ya su muerte, con su cabeza afectada de delirios, quiere sin embargo decir antes de su fin algunas palabras al mundo, dejar una suerte de testamento, que no es ni más ni menos que su relato. Interesantísimo su testamento. Aunque el anciano cree y descee de la repercusión que en él va a dejar, nos deja su constancia, sus pensamientos, su filosofía de vida en que, paradógicamente, lo que parecería la historia de un derrotado y un desplazado social e histórico, y seguramente lo sea, se oye al final su grito-manifiesto delirante de dignidad personal.
    La segunda novela es la historia de los cruzados que marchan a Jerusalén contada por un anónimo expedicionario de la misma desde el principio hasta su final. Guillaume de Touron y su ahijado, después de la muerte consecutiva de las dos esposas del primero, van cruzando Europa hasta el mar Mediterráneo y embarcar a Palestina. Puede que Guillaume de Touron quiera expiar sus pecados y entrar en la mítica Jerusalén como si esta ciudad fuera un maná purificador. Pero… el camino se vuelve difícil. La expedición de los cruzados va a decirles mucho más por sí sola que todo lo que hayan hecho cada uno de ellos antes en sus vidas. La misma expedición se podría definir como la clave de su vida. La durísima climatología, coronada por la mortal caída de la nieve; las luchas intestinas entre los propios cristianos de dentro y fuera de la expedición; el recelo prejuiciosos contra enemigos inciertos que encuentran el perfecto chivo expiatorio en los judíos que van encontrando por su ruta; la violencia sistemática que se utiliza y justifica en nombre del cristianismo que dicen defender… van dejándolos despojados de compañeros y de las ideas primarias que se habían confeccionado de su aventura. El desgaste es mayúsculo sobre los hombres. Sólo queda la soledad y el despojamiento en un monasterio donde conviven con las alimañas. La Jerusalén física a la que nunca llegarán les hace vislumbrar quizá otra ( no se puede contar sin desvelar la trama) que nada indica que los supervivientes no puedan encontrar (y aquí a mi juicio hay un punto de unión temático entre las dos “nouvellles”) que está muy cerca de alguna de las consideraciones que el protagonista de “Amor tardío” nos ha hecho en la historia anterior. De ahí que la unión de ambas historias en un mismo libro deba ser considerada como algo más que una casualidad y, más aún, tal vez un acierto.
    “Hasta la muerte” de amos Oz: literatura para desentrañar y leer con detenimiento. Importa mucho lo que no se dice y la interpretación que haga el lector de ello. Nada se da domesticado ni digerido. Lectura altamente recomendable.

    1. en donde leiste la novela o en donde la encotraste

      1. Luis Eduardo Barrueto says:

        Hay una edición que vende la editorial deBolsillo. De ahí la leí

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