Democracy in America
La obra de Alexis de Tocqueville es eminentemente empírica.

El francés hizo un viaje a Estados Unidos en sus tempranos veintes donde utilizó un método interesante, una mezcla de observación y conversaciones con personajes claves y ordinarios, para redactar esta monumental obra. Como he dicho antes, hay que volver a visitarla si queremos desarrollar una verdadera comprensión del orden social, y para reducir esta reseña a un punto muy específico, me voy a limitar al capítulo V de la Parte I, que habla sobre los beneficios políticos de la descentralización política.

Tocqueville dice que la centralización administrativa, aunque es útil para reunir las fuerzas, los recursos e intereses de una nación en un tiempo y situación dados, es completamente opuesta a la multiplicación de esas fuerzas. Es así que podemos decir que Tocqueville sopesaba los efectos tanto en el corto como en el largo plazo de este tipo de organización, otorgando mayor peso a los del largo plazo.

Uno de los beneficios más importantes de la descentralización administrativa es que a la larga fortalece el espíritu nacional y que al hacerlo establece un seguro contra quienes se encuentran en posesión de la centralización gubernamental de destruir la descentralización administrativa. Esto es admirable porque reconoce la importancia de las instituciones sociales como parte de la experiencia que enriquece el desarrollo del espíritu humano, que le ayuda en su aprendizaje personal pero que a la vez le sirve para establecer asociaciones voluntarias y con intereses compartidos para buscar la propia felicidad.

Los otros efectos que Tocqueville observa de la descentralización administrativa son varios:

El estado no tiene oficiales administrativos que puedan dar un impulso común hacia una meta determinada, de donde obtenemos que casi nunca se intentan establecer reglas generales de orden público. Esto puede dar la apariencia de anarquía para cualquier observador incauto. Una famosa cita de Tocqueville en efecto lo reconoce, pero advierte de nuevo sobre los beneficios a largo plazo:

Esta apariencia de desorden que a menudo reina en la superficie, le convence a primera vista de que hay una completa anarquía en la sociedad; pero sale de su error al examinar el fondo de las cosas.

En un primer examen, la ausencia de administración nacional, es decir, central, puede parecer como un obstáculo para la consecución de algún interés nacional al entregar el poder a las localidades sin un supervisor alguno. Pero Tocqueville reconoce que las desviaciones de una población a otra no se incrementan demasiado porque en tanto exista un set de leyes generales para todas las diferencias no pueden ser abismales y tenderán, a la larga, a preservar el espíritu democrático.

Tocqueville

Por último y de mucha importancia, Tocqueville está convencido de que cuando la sociedad está tan ilustrada, pendiente de sus propios intereses y acostumbrada a las instituciones democráticas la centralización no puede administrar mejor a las localidades que lo que las localidades mismas podrían lugar. Está confiado por completo que la fuerza colectiva de los ciudadanos es mucho más poderosa para producir bienestar social que la autoridad del gobierno.

La postura de Tocqueville podría resumirse en que admira no los efectos administrativos de la descentralización sino sus efectos políticos: que el ciudadano se vuelve tan involucrado con respecto a los intereses de la nación como a los propios, se regocija en el éxito propio como en el de la sociedad en general y se eleva con ella. La prosperidad general le beneficia también a sí mismo. Esto en gran parte previene la concepción de la autoridad como el crudo uso de la fuerza y le otorga el carácter de representante de la ley.

Asimismo, ya que la autoridad administrativa está cercana a los “administrados”, les representa y les invita a participar dentro de lo que en la actualidad llamaríamos sociedad civil.

Este libro, como verán, es un clásico por su carácter seminal, pero también es una obra de referencia para cualquiera que busque defender los derechos de las personas en sociedad.

Nosotros tenemos varias ediciones en nuestra colección: una en español, una traducción al inglés de Arthur Goldhammer y otra de Harvey Mansfield, además de una edición especial de Liberty Fund, en cuatro volúmenes y que incluye la versión francesa e inglesa en conjunto, editada por Eduardo Nolla.

Constitution-Democracy

Anuncios