Hace unos días una amiga me habló para que le recomendara un libro para hacer un regalo. Cuando le pregunté qué temas le interesan a la persona a quien quería hacerle el obsequio, me dijo que no sabía; todo lo que podía decirme es que era joven, inteligente, a quien acababa de conocer y con quien quería quedar bien. ¿Qué regalaría yo en un caso así? No sé si optaría por un clásico, de los muchos clásicos que hay en el mundo o por el último título de algún autor poco conocido pero del que yo opine que será el próximo Borges. Supongo que en ambos casos quedaría como una esnob que se las lleva de experta literaria (lo cual no se aleja mucho de la realidad, no puedo negar mi esnobismo).

Quizás regalaría alguno de mis títulos favoritos, aunque en ese caso correría más riesgos de quedar mal, por tratarse de una persona a la que no conozco. Si ese fuera el caso, podría recibir algún cumplido por compromiso, de un lector que de verdad no entiende qué vi en ese bodrio de libro que le regalé, ni para qué lo hice leerlo. Podría ser, también, que le guste y que después lo comentemos y nos sintamos felices y nos hagamos amigos; o, en el peor de los casos, que ni lo lea, la opción más triste porque elimina de entrada toda posibilidad de conversaciones futuras.

En ese punto del análisis opté por pensar en lo que no regalaría. No le daría poesía, porque ahí uno se expone más a la incomprensión (como la vez que alguien me dijo que un poema de Cohen parecía escrito por un huiteco). No le daría algo de superación personal o de religión (cada quién que busque la ayuda donde y como pueda). No le daría cómics o novelas gráficas, libros de filosofía o sociología. En fin, llegué al punto de decirle a mi amiga que mejor fuera a una librería y viera qué le recomendaban ahí. Porque a final de cuentas, creo que regalar un libro es un acto muy personal. Sé que hay lecturas para todas las ocasiones, ´para todas las personas, pero hay que conocerlas para que el libro no termine deteniendo alguna pata de alguna oscura mesa en un rincón, como sé que le pasa a ciertos desafortunados libros.

The Diary of a Disappointed Book from Studiocanoe on Vimeo.

.

Anuncios