¿Qué nos impulsa a leer un libro?

Pues para no entrar en las profundas, complejas y filosóficas respuestas que puede tener una pregunta de esta calaña, me limitaré a decir que ese primer impulso es ajeno al libro en sí mismo, puesto que sólo después de la lectura diremos si lo amamos, odiamos o si nos dejó indiferentes.

El libro puede encantarnos por la vista; digamos que puede tener una portada hermosa, que nos invite a descubrir sus secretos. También puede llamar nuestra atención por el oído; alguien puede recomendarnos que lo leamos porque nuestra vida no estará completa si lo dejamos pasar.

También puede pasar que se nos antoje leer un libro por azar, como me pasó al ver el video de “Nocturnes”, de Kazuo Ishiguro. El impulso primero, en este caso, estuvo dado por una serie de recortes y un poco de música, ¿qué mejor pretexto para dejarme caer?

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