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Me encuentro una vez más dando mi clase sobre bibliotecas digitales (Managing Digital Libraries) para estudiantes de la maestría en Information Studies de la Universidad de Texas.   La primera pregunta que intento responder con mis alumnos es la que planteo en el título de este post.    Por supuesto, en la literatura ya hay docenas de definiciones, pero antes de ir a buscarlas (o seguir leyendo este artículo), le recomiendo tomarse unos minutos para pensar cómo usted definiría una biblioteca digital (BD de ahora en adelante). 

Trate de describir al menos 3 características de una BD que usted conoce, y sin las cuales dejaría de ser una BD; o decídase por 3 características que usted imagina son necesarias para que una B fuera D.  Listo…?

La mayoría de nosotros pensamos, obviamente, en libros digitales.  Pero es más común que en las nuevas BDs encontremos imágenes, películas, música, mapas, revistas, es decir, todos los demás formatos que normalmente encontramos en una biblioteca, pero en formato digital.  Si buscan hoy “digital library” en Google, el primer resultado que recibirán es el sitio NYPL Digital (New York Public Library)  que provee acceso a las colecciones únicas de NYPL, ya digitalizadas, incluyendo una “galería” de medio millón de imágenes (busquen “Guatemala”, por ejemplo.)   Pero dónde están los libros?  Puede ser que en un día cercano, podamos también ver la versión digital de los libros que NYPL posee, y esto será gracias a Google, que se encuentra escaneándolos.   Considerando que la NYPL tiene 20 millones de libros… escanearlos podría llevar muchos años.  Además del obvio problema de derechos de autor: alguna vez han puesto atención en esa notita que todo libro trae, y que dice algo así como “Prohibida la reproducción parcial o total… por cualquier medio..”?  Afortunadamente, una biblioteca no tiene que empezar de cero si desea incorporar contenido digital a sus colecciones, ya que hay variedad de materiales “nacidos digitales”, como páginas Web, sitios como Wikipedia, e incluso, empresas que ofrecen libros ya digitalizados por suscripción.  Por ejemplo, en la LvM tenemos acceso a más de 1,000 libros de Oxford University Press en texto completo.

En segundo lugar, probablemente digamos que una BD se puede accesar vía Internet, o sea, que no necesitamos ir allí físicamente, ya que basta con “conectarse” para poder usarla.  Generalizando, digamos que se trata de traer el contenido que me interesa hasta donde yo estoy, lo cual puede ser a mi laptop en cualquier parte de nuestro campus, o a la computadora en mi casa o en cualquier parte del mundo.  Idealmente, lo que uno quisiera es obtener esa información que uno busca, y luego, desconectarse de la biblioteca y poderla usar.   Para esto debería haber varias opciones: bajar el libro completo a mi laptop para leerlo allí y tenerlo de referencia a futuro; bajar el libro a un dispositivo como un eBook y leerlo allí; o quizás imprimir el libro y conservar una copia física en mi librera.  Todas estas opciones son técnicamente posibles, pero en la práctica, es necesario considerar de quién es el contenido, antes de poder distribuir libremente copias del mismo.  Afortunadamente, hay empresas que pueden solucionar esto por las Bibliotecas (como www.overdrive.com) y también hay proyectos (como el Million Book Project)  dedicados a proveer acceso a materiales no sujetos a copyright.

Finalmente, una BD debería brindar los mismos servicios que normalmente nos da una biblioteca (como apoyo en referencia, clubes y eventos, circulación, etc.) pero de manera digital (referencia en línea, como nuestro LivePerson, foros, renovación en línea, etc.)  

Cómo definió usted una BD?  Manden sus comentarios!

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