A Visit From the Goon Squad

Jennifer Egan

Jennifer Egan es la ganadora del Premio Pulitzer de literatura del 2011 y en una entrevista con ocasión de la traducción al español de su obra, A Visit From The Goon Squad, nos cuenta cuáles son las exploraciones e inspiraciones que se traducen en la novela. En español se distribuirá bajo el título de El tiempo es un canalla.

“La novela para mí es algo abierto y muy experimental en su esencia. Basta con fijarse en los grandes genios de la literatura: el Quijote de Cervantes, flexible y totalmente abierto, o los libros de Laurence Stern. Los escritores tenemos libertad para explorar todos los territorios y si a eso le añades lo que traen las nuevas tecnologías las puertas son infinitas”. La valentía narrativa de Jennifer Egan, demostrada a través de cinco libros que han acumulado premios hasta culminar con el Pulitzer, reside sobre todo en esa inquietud puramente instintiva, según la define ella misma, que la lleva a explorar “para no aburrirse” territorios que desconoce. “El reto es tratar de hacer algo que creo que no puedo hacer, aprender y además entretener”.

El reto que aborda en esta novela en particular fue descubierto en una re-lectura de En busca del tiempo perdido de Marcel Proust, al menos en el fondo, ya que en la forma quizo lograr el efecto de movimiento lateral que descubrió en Los Soprano. Así, los múltiples personajes son analizados de forma no lineal y podemos visitarlos en distintos momentos en el tiempo.

Podemos hacer caso de la recomendación de Edmundo Paz Soldán y correr al estante a tomarlo:

Egan se merece todos los elogios; su libro es una curiosa y muy lograda combinación de realismo convencional y experimentación con la forma. Egan está tan dispuesta a conseguir varias cosas dispares a la vez que El tiempo es un canalla puede leerse como una novela y también como una colección de cuentos con personajes interrelacionados entre sí.

Otros títulos en nuestra colección que han obtenido el Pulitzer son:

Los escenarios de John le Carré

John le Carré

Este interesante artículo habla de cómo las novelas de John Le Carré recrean atmósferas que a veces importan más que la propia trama de la historia:

Los lectores nos volvemos adictos a esos mundos reconocidos y cerrados, a esos catálogos de personajes que discurren de unas novelas a otras, como si hubieran adquirido la potestad de vivir en espacios más amplios que los delimitados por cada una de ellas. El artificio de la novela retrocede ante la verdad perentoria de la gente que habita en ella y de los lugares visibles y hasta respirables por los que se mueve. Pero a diferencia de Faulkner o de Onetti, Le Carré no necesitó elaborar una geografía de ciudades ficticias de las que ser único dueño y propietario. Inventó lo que existía, el universo meticuloso y fantasmal de la burocracia británica, la grisura y el miedo en el Berlín comunista, la peculiar desolación de esas vidas de espías que transcurren entre muebles metálicos y legajos de archivos y pueden acabar en un estrangulamiento o en un disparo a quemarropa, en el heroísmo sin gloria o la traición tan monótona que puede ser un ejercicio inverso de lealtad.

Algunas de las novelas más importantes de Le Carré en nuestra colección son:

Más aquí