En la revista Bibliotecas y Tecnologías[i] publicaron un artículo muy interesante por María Cardoso Sampaio y Mery P. Zamudio Igami[ii], denominado: “La Calidad en Bibliotecas y Servicios de Información: Rumbo a la Satisfacción del Usuario”; y bueno, claro que llamó pronto mi atención y quiero compartir algunos de sus puntos más relevantes.
Inicia con la breve historia sobre la Calidad, cuyo proceso va desde los tiempos más antiguos, cuando la humanidad decide por una vida mejor. Así, unos pueblos se fueron distinguiendo entre otros, como los fenicios, quienes llegaron al extremo de cortarle una mano a aquel que fuera responsable de una mala calidad en sus productos. En el siglo XVIII surge la división del trabajo en la Revolución Industrial, con ello también el bajo interés en la calidad, debido a que el trabajador sólo se responsabilizaba por una parte del proceso de manufacturación y ya no tenía participación en el proceso global. No es, sino a mediados del siglo XX, que el milagro de la reestructuración japonesa, después de haber sufrido tremendo golpe en la S.G.M.[iii], revaloriza este concepto y lo hace a través de la calidad que le agrega a sus productos. “El mundo occidental se rinde a la soberanía del modelo oriental”, y la calidad ya no fue una opción, sino una cuestión de sobrevivencia. Desde entonces se invierten importantes recursos y tiempo respecto a la calidad, no sólo en productos sino en los servicios, que cada vez son más abundantes en nuestra era. Como verán el concepto de “calidad” se ha ido menguando junto Leer el resto de esta entrada »