El día del bibliotecario

El día del bibliotecario, al igual que otras festividades, llega con el ansia de la celebración y pasa muy rápido.

Y bueno, uno puede pensar que todos los días son “el día del bibliotecario” porque todos los días trabajamos en la biblio y nos enamoramos de los libros y pensamos en leer más y contagiar de ese ánimo a más personas. Todos los días nos topamos con un libro roto, mojado, descuidado que necesita ser reparado y vuelto a la vida, todos los días entramos por la puerta de la biblioteca y sentimos ese olor a libros que recordaremos cuando estemos lejos.

Y bueno, uno puede saber que las fechas importantes lo son porque nos recuerdan las cosas buenas de nuestra labor. No a los usuarios molestos o ruidosos, a los que destruyen los libros, a los que no valoran nuestro trabajo, a los que no se enteran de nuestra existencia.

Y bueno, el día del biliotecario es una buena oportunidad para celebrar que a alguien, hace muchos años, se le ocurrió que era buena idea guardar la información, los libros y a partir de ahí, estamos acá para continuar con su labor.

¡Feliz día del bibliotecario!

El trabajo en la biblioteca

Cuando estudiaba en la universidad la biblioteca no me era tan ajena como lo era para algunos de mis compañeros. Yo conocía muy bien la sección de referencia, por ejemplo. Sabía dónde estaba el anaquel en el que me esperaban las colecciones que contenían el resumen de los libros clásicos que me dejaban para leer en algunos cursos. También sabía a qué hora estaban los bibliotecarios que me ayudaban a encontrar la información que necesitaba y quiénes eran los que, de plano, no daban pie con bola.

Leer el resto de esta entrada »