Simplemente viejos…

En algunas ocasiones hemos recibido donaciones y/o comprado libros que fueron impresos alrededor de los años 1965-90.

Esos libros no pueden considerarse como documentos valiosos por ser antiguos.  Sí podrían ser valiosos si fueran una primera edición, pertenecieran a ediciones numeradas, tuvieran dedicatorias del autor, estuvieran en perfecto estado y si fuera afín a la misión de la Biblioteca (ver al final).

Pero en algunas ocasiones encontramos libros en la colección que tienen las hojas amarillas y destruidas por los ácidos, no tienen ninguna dedicatoria y tampoco son primeras ediciones.  Son quizás libros simplemente viejos.  Viejos, amarillos y sucios.

Quizás nadie los recordará y han quedado en el silencio por muchos años.  Nadie los recuerda.

Pero en algunas ocasiones (en muy contadas ocasiones) los libros han sido prestados por muchos alumnos en los últimos años.  La duda es entonces por qué motivo no se había comprado una nueva edición o un ejemplar en mejor estado.

En esos momentos uno se interesa mucho y esperaría poder descubrir por qué motivo esos libros han sido tan utilizados y han pasado sin llamar la atención sobre los empleados de la biblioteca.  Hasta que un día alguien tomó un instante para verlos.


Misión:

La misión de la biblioteca es motivar la curiosidad intelectual a través del uso creativo y responsable de los mejores recursos de información con especial énfasis en la filosofía de la libertad.

Catalogar y clasificar

Busco en el Diccionario de Bibliotecología de Domingo Buonocore la definición de catalogar y encuentro que es: apuntar, registrar ordenadamente  libros, manuscritos, etc., formando catálogo de ellos… 

Esto hago cada día en mi trabajo pero me doy cuenta que ya lo hacía mucho antes de ser bibliotecaria, mucho antes de aprender la profesión de la mano de Mirta Botana y bajo el influjo de otros como Setién, Cuza Tellez, Patallo Emperador y otros en mis días de estudiante de la Universidad de La Habana. 

Cómo así? dirán algunos y les respondo que es así pues cada cosa que hacemos la clasificamos y catalogamos sin saberlo: si hay tres botellas de vino en una cena, las clasificamos entre el mejor y el mejorcito; y “registramos” esos sabores y “ordenamos” estos nuevos recuerdos. 

Lo mismo ocurre con los conocidos, los amigos, la familia y lo que nos va quedando de todos: hemos clasificado y catalogado cada una de las personas conocidas a lo largo de la vida y con ellas los recuerdos que nos unen. 

Busco en mi catálogo de recuerdos y encuentro que cuando lo conocí tenía 9 meses de nacido, yo aún no era tía y a todos ellos los quise “como a mis sobrinos”. Hoy ya ha pasado el tiempo, ya fui tía feliz hace algunos años y madre hace apenas 2 y medio y ya nos los puedo ver “como a mis sobrinos”, los veo como a mis amigos, pero como en este y otros casos más que amigos, son mi familia.

 Malecón habanero Dice Galeano en su libro de los abrazos: Recordar: Del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón. Eso hicimos anoche entre copas de vino (que ya habíamos clasificado previamente) desempolvar recuerdos clasificados y catalogados por fecha, por “autores”, por “coautores”, por intensidad… y fue muy grato constatar que el afecto que nos unía estaba intacto a pesar del tiempo y fue más grato aún poder celebrar juntos el triunfo de Juan. 

III Encuentro Internacional de Catalogación

En el 2006 se llevó a cabo en el CUIB en la ciudad de México el II Encuentro Internacional de Catalogación donde la LvM estuvo presente con una ponencia donde dio a conocer el impacto de las herramientas con las que contamos en el área de Procesos Técnicos y lo novedoso de las mismas.

Biblioteca nacional de Argentina.jpg En noviembre del 2007 en la Biblioteca Nacional de Argentina  se celebró  el III Encuentro… que esta vez llevaba por título: “Tendencias actuales en la organización de la información”.

Contó con la participación de 34 ponentes entre los que destacaron Barbara Tillett, jefa de la Oficina de Políticas de Catalogación de la Biblioteca del Congreso y presidenta de la Sección de Catalogación de la IFLA y Ana Cristan, del Programa de Catalogación Cooperativa de la misma biblioteca; Glenn Patton, representante de OCLC, y Elena Escolano Rodríguez, presidenta del comité ISBD (versión consolidada) y jefa del departamento de Procesos Técnicos de la Biblioteca Nacional de España.

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