Mulata de Tal

La literatura guatemalteca encuentra en Miguel Ángel Asturias una cumbre importante durante el siglo XX. Ahora bien, casi siempre nos referimos a él alabando sus grandes obras, El señor presidente y Hombres de maíz. Quizá alguien mencione las Leyendas de Guatemala, primer libro que se conoció de él en Francia, pero no mucho más.

Por eso, hoy les compartimos una reseña de Méndez Vides en elPeriódico, en la que nos invita a visitar la [novela] más chapina, surrealista y oscura de Asturias, Mulata de Tal.

A continuación el inicio de la reseña (pero léanlo completo).

La novela Mulata de Tal, de Miguel Ángel Asturias, es la más chapina, surrealista y oscura, que deslumbra en la medida que narra cómo un viejo desconocido en el mercado, tras descender de la carreta del actuante ciego en El espejo de Lida Sal. Hay barquitos de papel flotando en la pila de los lavaderos, y un niño les lanza una piedra para ocasionar un naufragio. El viejo tiene manchada la cara, los dientes picados y olor a guaro. Cuenta lo que le pasó a un tal Celestino Yumí, vecino de Quiavicús, cuando llegó de visita a la feria de San Martín Chile Verde con la bragueta abierta, gritón y pedorro.

El viejo ambicioso le vende el alma al diablo a cambio de una fortuna que no dura mucho, nada más oro y el placer de la Mulata de Tal, y a cambio entrega a su mujer quien es convertida en pastorcita de Nacimiento navideño. En la historia hay volcanes echando lava, terremotos, ferias en los pueblos tierrosos con sus ruedas de Chicago, plazas a la sombra de ceibas, gente platicando o bebiendo en las cantinas, el cura que se convierte en araña peluda (esa imagen que luego copiaron los realistas mágicos).

Mulata de tal

El paciente inglés

The English Patient
Anthony Minghella
Ralph Fiennes, Juliette Binoche, K. Scott-Thomas
Miramax Films

Hace poco ingresó a la colección una película que voy a recomendar especialmente para que no les pase lo que a mí, que había dejado pasar tanto tiempo sin verla.

El Paciente Inglés, y la novela de Michael Ondaatje de la que fue adaptada, tiene un enamoramiento con el misterio de los lugares lejanos, con la geografía que dio lugar a múltiples tramas de espionaje de guerra, bombardeos y el clima tórrido del África.

El conde húngaro Laszlo de Almasy es un cartógrafo que llega al desierto para trabajar con la Royal Geographical Society y se queda atrapado en la guerra que lo lleva a esquinas remotas del norte de África. Interpretado por Ralph Fiennes, el conde recibe tratamiento por sus quemaduras en una región de Toscana a cargo de Hana, una enfermera retratada con inmensa simplicidad por Juliette Binoche, y a quien poco a poco relata el hilo de su pasado que lo llevó hasta allí.

En lugar de una historia central narrada de forma limpia, o una que pueda describirse con algo de facilidad, ésta viene interrumpida por imágenes del pasado, la irrupción en escena de Katharine Clifton (Kristin Scott-Thomas) o por las historias paralelas de Kip, un peón encargado de desactivar minas de tierra, y Caravaggio, un ladrón cuya historia se entrelaza con la del conde. Así, lleva el ritmo de una novela clásica y llena de souvenirs con guiños a los amantes de la historia y la literatura.

The english patient

Dos libros sobre la historia de posguerra en Europa del siglo XX

Recientemente fue traducida al español una obra interesante que ingresó a la colección hace poco tiempo. Es la recomendación de hoy porque ayuda a entender la historia europea de posguerra con algo de claridad. El libro es Bloodlands: Europe between Hitler and Stalin (Tierras de sangre. Europa entre Hitler y Stalin) de Timothy Snyder:

En septiembre de 1939, los ministros de Exteriores de la Alemania de Hitler y la Unión Soviética de Stalin firmaron un pacto que establecía unas fronteras que marcaban los límites de su reparto de una fracción de Europa: esa línea se conoció por los nombres de sus firmantes: Mólotov-Ribbentrop.

Alrededor de esa línea artificial, de carácter político, se cometió, entre 1932 y 1945, el mayor de los crímenes de la historia de la humanidad: el exterminio intencionado, fruto de un cálculo político, de catorce millones de personas. Una cifra que resulta casi inconcebible por su magnitud, y que ha pasado desapercibida porque no tenía nombre propio. No coincide con el Holocausto de los judíos, ni con el genocidio de los armenios. Los asesinatos masivos decididos por Hitler y Stalin en esa amplia zona, que incluye una parte de Polonia, Ucrania, Bielorrusia y las Repúblicas Bálticas, tuvieron unas raíces fuertemente políticas, por encima (o simultáneamente) de las motivaciones ideológicas raciales o nacionalistas que se utilizaran, o bien se ocultaran, en cada caso.

En la reseña que citamos también se hace referencia a la historia de Europa que Tony Judt publicó en 2005, Postwar. Entre ambas, estas son dos recientes contribuciones a entender sucesos recientes que, por recientes, quizá aún hace falta explicarlos con más detenimiento.

Bloodlands

Los Miserables

Les Miserables

El género de los musicales es uno que las personas tienden a amar u odiar; no suele haber una justa medida. Pero el poder de la música para transmitir una visión de vida y las emociones que lo acompañan, como en todas las demás formas de arte, pueden haber sido bien ejecutadas o no. Les pongo por caso Los Miserables.

Esta semana vi la adaptación musical del libro de Victor Hugo y pensé que si alguien no disfruta mucho de este género y tuviera que ver sólo uno en su vida, haría bien en escoger este. Ha sido puesto en escena varias veces, por lo que aunque yo hablaré de la edición conmemorativa del 25 aniversario, creo que, en gran parte, la recomendación aplica para la versión anterior que tenemos en la biblioteca (de 1998).

La música fue compuesta por Claude Michel Schönberg y hay varios momentos que dan escalofríos. Quizá el primero es la interpretación de Fantine (Lea Salonga) de “I Dreamed a Dream”, pero difícilmente es el único. Alfie Boe, que hace de Jean Valjean) es un tenor británico que estudió ópera; Norm Lewis (Javert) es un actor y barítono americano que me parece que refleja bastante bien los conflictos que Victor Hugo quizo reflejar en este personaje; y aunque Nick Jonas (Marius Pontmerci) queda bastante fuera de su liga en esta producción, no desentona del todo con el nivel de la producción y seguro funcionó para los productores: lo que querían era atraer una audiencia más joven.

Aquí les dejo una muestra.

A Visit From the Goon Squad

Jennifer Egan

Jennifer Egan es la ganadora del Premio Pulitzer de literatura del 2011 y en una entrevista con ocasión de la traducción al español de su obra, A Visit From The Goon Squad, nos cuenta cuáles son las exploraciones e inspiraciones que se traducen en la novela. En español se distribuirá bajo el título de El tiempo es un canalla.

“La novela para mí es algo abierto y muy experimental en su esencia. Basta con fijarse en los grandes genios de la literatura: el Quijote de Cervantes, flexible y totalmente abierto, o los libros de Laurence Stern. Los escritores tenemos libertad para explorar todos los territorios y si a eso le añades lo que traen las nuevas tecnologías las puertas son infinitas”. La valentía narrativa de Jennifer Egan, demostrada a través de cinco libros que han acumulado premios hasta culminar con el Pulitzer, reside sobre todo en esa inquietud puramente instintiva, según la define ella misma, que la lleva a explorar “para no aburrirse” territorios que desconoce. “El reto es tratar de hacer algo que creo que no puedo hacer, aprender y además entretener”.

El reto que aborda en esta novela en particular fue descubierto en una re-lectura de En busca del tiempo perdido de Marcel Proust, al menos en el fondo, ya que en la forma quizo lograr el efecto de movimiento lateral que descubrió en Los Soprano. Así, los múltiples personajes son analizados de forma no lineal y podemos visitarlos en distintos momentos en el tiempo.

Podemos hacer caso de la recomendación de Edmundo Paz Soldán y correr al estante a tomarlo:

Egan se merece todos los elogios; su libro es una curiosa y muy lograda combinación de realismo convencional y experimentación con la forma. Egan está tan dispuesta a conseguir varias cosas dispares a la vez que El tiempo es un canalla puede leerse como una novela y también como una colección de cuentos con personajes interrelacionados entre sí.

Otros títulos en nuestra colección que han obtenido el Pulitzer son: